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¿Cómo puedo enseñar rutinas en los niños después del verano? Te explicamos las claves

Después del verano tanto a adultos como a niños les cuesta volver a las rutinas anteriores o bien instaurar nuevas. En la época estival, se trasnocha, se cambian hábitos y se abandonan ciertas rutinas. Desde Conecta Psicólogos online aportamos una serie de sugerencias y recomendaciones para ayudar a los niños en la transición del verano a la vuelta al colegio. No solamente porque, como hemos indicado anteriormente, pueda ser complicado, si no porque en el caso de los niños, establecer de forma adecuada ciertas rutinas repercute muy positivamente en el desarrollo psicológico del niño y disminuye la posibilidad de tener conductas de procrastinación, o en casos más graves oposición o rebeldía. Algunas recomendaciones son:

  1. Empieza por las rutinas que ya hace diariamente: es decir, comienza por volver a retomar horarios similares a los que tiene durante el año, a la hora de dormir y despertarse, con los desayunos, comidas y cenas, con los momentos de jugar y de guardar juguetes, con las duchas, etc. Realiza este reajuste de una forma progresiva, no excesivamente estricta, para que no le sea tan costoso. Por ejemplo, si durante el año la hora del baño es a las 19h, puedes comenzar por poner la hora del baño entre las 19h y las 20:30h, y progresivamente ir recortando tiempos hasta conseguir volver a las 19h.

  1. Hacerle la vuelta al cole atractiva: y en realidad, cualquier otra rutina que quieras volver a incorporar o bien instaurarla por primera vez. Explícale las cosas positivas y emocionantes que va a vivir en su día a día, ayúdale a que se ilusione con sus libros, sus profesores, sus compañeros, o sus nuevas clases extraescolares. Fomenta que el niño explique cómo se ha sentido y dirige el diálogo hacia que cuente las cosas que más interesantes le han parecido de sus primeros días en esa rutina.
  1. Ayúdale a recordar sus rutinas poniéndolo por escrito: Puede haber recordatorios de las rutinas en una lista en la nevera, en el espejo de su cuarto de baño o en el corcho de su habitación. Ten paciencia y recuérdale también lo que debe hacer ahora, y lo que va después, especialmente los primeros días.
  1. Haz partícipe al niño en la rutina: implícale de modo que pueda tomar pequeñas decisiones sobre las rutinas que queréis instaurar, de ese modo le será más fácil llevarlas a cabo. Por ejemplo, ¿prefieres ducharte antes o después de cenar? ¿quieres merendar cuando llegues del cole o después de hacer los deberes? ¿para estudiar donde prefieres estar?
  1. Explica con claridad la rutina, con instrucciones sencillas y cortas. No es necesario que se den grandes explicaciones, simplemente que los primeros días se vaya haciendo con el niño un ejercicio de enumeración y memorización de las rutinas que quieres que tenga, de modo que le pueda ayudar en las transiciones entre una acción y la siguiente. Por ejemplo: como ya dijimos ayer, la hora de jugar es hasta…, así que ahora lo que viene después de jugar es…, vamos recogiendo entonces ya los juguetes para hacer…

Tal y como indicamos en nuestras sesiones con papás y mamás, las rutinas son super importantes para el desarrollo y evolución del niño, aportándole estabilidad, seguridad y un entorno conocido para él en el que poder desenvolverse con soltura. Del mismo modo aportan estructura y organización en su mente, lo cual va a favorecer que en el futuro se convierta en un adulto con cierta tolerancia a la frustración (es decir, que sea capaz de realizar tareas aunque no se obtenga una gratificación o recompensa inmediatas al hacerlas), capacidad de organización y planificación.

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