ENTENDIENDO LA DISOCIACIÓN

face-1370955_1280

ENTENDIENDO LA DISOCIACIÓN

La disociación es un mecanismo de defensa del ser humano, que mucha gente desconoce pero que forma parte de todos nosotros. Consiste en una desconexión de los pensamientos, emociones y memoria de la persona de la realidad que está viviendo en el momento.

Es como mantener una “distancia” de la situación del momento para poder sobrevivir. Normalmente estos estados se dan en situaciones de estrés muy fuerte, donde el mecanismo de disociación puede entrar en acción para que el impacto emocional de miedo, dolor, o sufrimiento se reduzca y así sobrevivir.

La disociación es un mecanismo que en diferente grado hemos podido experimentar todos. En su grado más leve, se presenta como la sensación de soñar despierto, o estar absorto y pierdes un poco la atención de lo que está pasando a tu alrededor.

En formato más grave, la persona experimenta una total desconexión de los recuerdos y de las emociones del momento traumático. Tal y como lo describen muchos pacientes “te ves a ti mismo desde fuera, piensas que todo lo que ocurre es irreal y no puedes hacer nada”.

Tipos de disociación

1. Amnesia disociativa: la persona olvida la información personal y los recuerdos del momento traumatico.

2. Despersonalización o desrealización: la persona se siente fuera de su cuerpo, se ve desde fuera o siente que lo que esta viviendo no es real.

3. Trastorno disociativo de la personalidad: es lo que se conocía como personalidad múltiple, la persona cambia a otra personalidad totalmente definida, con gustos, pensamientos, preferencias completamente diferentes y no recuerda su otra identidad. Dentro de esto, puede darse lo que se conoce como fuga disociativa, donde la persona no recuerda su identidad y viaja de repente de su vida y su trabajo habitual, creando una “vida nueva”.

4. Pesadillas: muchas veces y sobre todo en edades más tempranas, se manifiesta el trauma a través de imágenes en sueños.

5. Síntomas somáticos: se suelen experimentar problemas fisiológicas a raíz del evento traumático, generando dermatitis, dolores musculares o problemas gastrointestinales.

¿Cómo ocurre la disociación?

Se puede dar disociación ante cualquier evento traumático y es algo que no podemos controlar. Donde más se ha visto que se produce este fenómeno es en los casos de abusos sexuales, abandono en la infancia o cualquier otra situación estresante.

La biología funciona de la siguiente manera. Ante una situación de peligro se activa la alarma, y se origina una respuesta al estrés. Esa respuesta del cuerpo suele ser lucha o huida, pero en muchas ocasiones no podemos realizar ninguna de estas dos acciones y ahí el cuerpo se congela. Se liberan unas sustancias químicas para que los procesos de pensamientos “se apaguen” y no sintamos especial dolor. Es un mecanismo de supervivencia natural.

Una vez explicado el funcionamiento neurológico de la disociación cabe especial mención a las victimas de abusos o agresiones sexuales. Por desgracia, se ha deducido socialmente muchas veces que si la victima no opone resistencia, no lucha o huye o no dice nada, entonces no está siendo agredida. Aquí es donde entran los estados de disociación que como hemos explicado, el cuerpo se congela y la persona se desconecta de la realidad para no sentir ni pensar en el dolor, y muchas veces es la única salida que ejerce nuestra mente para ayudarnos a sobrevivir.

Por todo esto, es fundamental no culpabilizar a la victima, ni juzgarla de ninguna manera, dado que la persona ya se enfrenta a tener que poder integrar toda esa información del trauma vivido.

Tratamiento de los estados disociativos

La psicoterapia es fundamental para tratar el trauma y los estados disociativos, se requiere de una reintegración de la información del evento traumático, ayudando a la persona a reconectar con las emociones, con sus propias sensaciones y con la información para integrarla en la identidad de la persona.

Hay múltiples maneras de hacerlo pero siempre con la máxima experiencia y cuidado para evitar retraumatizar a la persona.

Si crees que experimentas algunos de estos estados de forma frecuente o lo has hecho, no dudes en consultarnos.